Osmosis inversa...¿Qué es?

La ósmosis inversa es una tecnología inicialmente desarrollada en EE.UU. para proveer agua de bebida pura al ejército. El proceso de ósmosis inversa aprovecha la presión del agua de red para empujarla a través de una membrana semi-permeable especial. En este complejo proceso molecular, las moléculas de agua se separan de las impurezas, sales y contaminantes del agua de red. Las moléculas de agua pasan por la membrana hacia el grifo dispensador, lista para su uso instantáneo de agua de bebida. Las sales, partículas y contaminantes son retenidos por la membrana y conducidos al desagüe.

El agua producida a través de la ósmosis inversa es pura y se usa en aplicaciones industriales, médicas ultra puras y fabricación de alta tecnología entre otras.

Descalcificación...¿Qué es?

Un descalcificador es un aparato que se utiliza para eliminar la cal del agua, que tan perjudicial resulta tanto a personas como a instalaciones, electrodomésticos, etc.

Las principales ventajas del uso de agua descalcificada son el ahorro de energía, ahorro en productos de limpieza e higiene, pretección de instalaciones de agua y electrodomésticos y cuida su piel y cabello.

Un descalcificador está compuesto por una válvula electrónica digital y una botella de resina, por la cual se pasa el agua de la red. La función de las resinas es atrapar la cal y retenerla. Cuando estas resinas se saturan de cal, es automáticamente detectado por la válvul, la cual realiza una regeneración que consite en el lavado de las resinas con salmuera, consiguiendo desprender la cal y enviándola al desagüe, y dejando las resinas limpias para seguir descalcificando.

 

¡Agua! ¿La puede beber con seguridad?

¿Sabía usted que los seres humanos podemos utilizar solamente el 1% del agua que cubre el 70% del planeta? ¿Qué el 97% está en los mares y océanos y el 2% está ya contaminado o inaccesible en los polos?

Debido a su dinámica cíclica, a la contaminación industrial y agrícola de nuestro entorno, así como la polución atmosférica, no podemos confiar totalmente en la calidad del agua. Así pues nuestro cuerpo necesita reponer agua cada día. Necesitamos de 2 a 2,5 litros de agua por día para satisfacer completamente las necesidades fisiológicas de nuestro cuerpo.

Se han identificado más de 800 impurezas en el agua y esta cantidad aún sigue aumentando. Muchas de las sustancias peligrosas disueltas en el agua se acumulan en nuestro cuerpo y causan enfermedades crónicas a largo plazo.

Aunque las instalaciones depuradoras y de tratamiento adecuan y aseguran la potabilidad del agua suministrada, es posible mejorar la calidad del agua para beber eliminando aquellos elementos disueltos en el agua, causa de mal gusto y sabor, y las impurezas en suspensión arrastradas de las canalizaciones de suministro.